primer muerto Pokemon Go

¿Dónde nos coloca la fiebre de Pokemon go?

Iba a llegar más pronto que tarde. Era tristemente de esperar. ¿Por qué? Porque la naturaleza humana en pleno siglo XXI se aliena sin remisión ante fenómenos virales de índole social y popular sin sentido. Ha ocurrido en Guatemala, más precisamente en Chiquimula, a unos 200 km de Guatemala City. El primer fallecido por jugar a Pokemos Go. Jerson López de León tenía tan sólo 18 años.

Pokemon Go: Fenómeno imparable en sólo una semana

Observar la locura desatada por esta aplicación en una semana que lleva disponible en España, da para muchos análisis y enfoques. Los defensores advierten que la indisoluble característica de sedentarismo que viene asociada a los juegos/videojuegos, ha muerto. Que muchos jóvenes y no tan jóvenes están haciendo “deporte” en su encarnizada búsqueda y captura de estas simpáticas criaturas. También que está ayudando a muchas personas en sus tratamientos contra la depresión y ansiedad.

Habrá que esperar un tiempo prudencial para tener datos fiables y contrastados sobre el impacto real de Pokemon Go en la sociedad en términos de hábitos y comportamientos. Hasta entonces, la impresión que le deja a un servidor es que la raza humana sigue siendo una caja de sorpresas. Muchas veces, lacrimógena.  En una España donde llevamos 8 meses con un gobierno en funciones, donde el consenso por el bien general de los ciudadanos parece una quimera asediada por las rencillas personales y odios del pasado, y donde las penurias de una crisis avasalladora, que se prolonga desde el 2009, ha sido incapaz de unir a un pueblo en una sola dirección, llega un juego estúpido que levanta a la población de sus sillones en pos de unos dibujos irreales.

Las escenas que recorren medios de comunicación offline y online de todo el mundo, de gente abandonando sus coches en medio de las carreteras, dejándolos abiertos, corriendo enajenados a la captura de estas criaturas, me deja perplejo.

¿Hasta dónde llega la insensatez del ser humano? Por supuesto que los videojuegos son divertidos y por qué no, necesarios como mecanismo de ocio, divertimento y desconexión de la rutina diaria de muchas personas. Siempre, durante un tiempo reducido y en lugares donde no se ponga en peligro la vida propia ni la de los demás. Ni se pervierta el orden y el civismo de una ciudad o sociedad. A dónde hemos llegado con Pokemon Go, en tan sólo una semana, no augura nada bueno por desgracia.

Si no que se lo digan a la madre del pobre Jerson López de León. Que abandonó su hogar sin previo aviso por la noche atendiendo la llamada de su primo, y siguiendo la estela de estos “inofensivos” personajes. Jerson fue acribillado a balazos por ello. Causa o consecuencia, ahora mismo es lo de menos. Lo dicho, el ser humano sigue siendo un misterio para mí.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *